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¿Qué es bushcraft y quién es quién ?

Por SurvivalistasDeSalon · 22 May 2025
¿Qué es bushcraft y quién es quién ?

Bushcraft: qué es, qué no es y cómo podríamos entenderlo en España

Cuando hablamos de bushcraft, mucha gente se imagina a un tipo con barba, un cuchillo enorme, una hoguera perfecta y una cabaña construida con cuatro palos mientras llueve de lado. Y sí, algo de eso puede haber. Pero si lo reducimos a esa imagen de YouTube, nos estamos quedando solo con la postal. Bushcraft, dicho en llano, es el conjunto de habilidades que permiten moverse, vivir y apañarse en un entorno natural usando conocimiento, herramientas sencillas y respeto por el medio. No es simplemente “irse al campo”. Tampoco es hacer el salvaje. Y desde luego no es destrozar un pinar para demostrar que sabemos usar un hacha.

La palabra viene del inglés. Bush hace referencia al monte, la espesura, el terreno natural no domesticado; y craft significa oficio, habilidad o artesanía. Es decir: el oficio del monte.

Según el Oxford English Dictionary, el término bushcraft aparece ya en el siglo XIX, con uso documentado desde 1851, ligado sobre todo a contextos como Australia, Nueva Zelanda y otros territorios donde vivir o viajar por zonas remotas exigía conocimientos prácticos.

No nació como una moda.
Nació como una necesidad.

Antes de ser afición, era vida diaria

Durante buena parte de la historia humana, muchas habilidades que hoy llamamos bushcraft eran simplemente vivir.

Saber encender fuego, orientarse, buscar agua, reconocer materiales útiles, reparar equipo, cocinar con poco, leer el tiempo, improvisar refugio o fabricar útiles sencillos no eran “hobbies”.

Eran conocimientos normales para pastores, tramperos, exploradores, cazadores, leñadores, pescadores, soldados, viajeros o pueblos indígenas.

Lo moderno es que ahora lo practiquemos por interés, aprendizaje, ocio o conexión con la naturaleza.

Lo antiguo es la habilidad en sí.
Por eso conviene tener un poco de humildad. Muchas de las técnicas que ahora aparecen con nombres ingleses llevan siglos existiendo en culturas rurales de medio mundo.

En España, sin ir más lejos, nuestros abuelos sabían mucho más de monte, clima, leña, esparto, navajas, cuerdas, hornillos improvisados, animales, plantas y caminos que muchos de nosotros con tres mochilas tácticas y un canal de YouTube.

Los nombres que popularizaron el bushcraft moderno

Imagen 3

Aunque las habilidades son antiguas, el concepto moderno de bushcraft se popularizó gracias a varios autores, instructores y divulgadores.

Antes de llegar al bushcraft moderno como tal, conviene citar a dos nombres que ayudaron mucho a dar forma a esa cultura de vida sencilla al aire libre: Nessmuk y Horace Kephart.

Nessmuk era el seudónimo de George Washington Sears, un escritor y amante de la naturaleza del siglo XIX que defendía una forma de acampar ligera, sencilla y muy pensada. Su libro Woodcraft and Camping es una referencia clásica para entender esa idea de viajar por el monte con poco equipo, pero bien elegido. Después llegaría Horace Kephart, autor de Camping and Woodcraft, que profundizó en muchas de esas habilidades prácticas: campamento, cocina, herramientas, equipo, orientación y vida al aire libre. Ambos no hablaban exactamente de bushcraft como lo usamos hoy, pero sí pusieron muchas de las bases de esa filosofía: menos peso, más conocimiento y más respeto por el entorno.

Uno de los nombres más importantes es Mors Kochanski, autor de Bushcraft: Outdoor Skills and Wilderness Survival.

Kochanski trabajó especialmente el entorno boreal de Canadá y defendía una visión muy práctica: conocer el bosque, usar pocas herramientas, entender los materiales y aprender técnicas útiles de verdad.

Su enfoque no era tanto “sobrevivir al apocalipsis” como saber desenvolverse con inteligencia en la naturaleza.

Otro nombre fundamental es Ray Mears, divulgador británico y fundador de Woodlore en 1983.

Ray Mears acercó el bushcraft al gran público mediante cursos, libros y documentales. Su visión es muy interesante porque no lo presenta como una competición de dureza, sino como conocimiento práctico del mundo natural: refugio, fuego, agua, comida, rastreo, artesanía, respeto por culturas tradicionales y observación del entorno.

También suele citarse a Horace Kephart, autor de Camping and Woodcraft, publicado a principios del siglo XX.

Aunque él usaba más el término woodcraft, su obra influyó mucho en la forma moderna de entender la vida al aire libre: viajar con equipo razonable, acampar bien, cocinar, elegir herramientas y estar cómodo en el monte sin depender de grandes lujos.

Y podríamos añadir otros nombres más recientes, como Les Hiddins, Lofty Wiseman, Dave Canterbury o Cody Lundin, cada uno con su estilo, aunque no todos representan exactamente lo mismo.

Algunos están más cerca de la supervivencia militar o del entretenimiento televisivo.Otros se acercan más al bushcraft clásico.

Entonces, ¿qué es bushcraft?

Para mí, bushcraft es aprender a estar en la naturaleza sin ser una carga para ella ni para los demás.

Es saber hacer fuego cuando está permitido y hacerlo de forma segura.

Es saber usar un cuchillo sin parecer un psicópata ni acabar en urgencias.

Es montar un refugio sencillo, elegir bien dónde sentarse, cocinar con un hornillo, potabilizar agua, reparar una correa, hacer un nudo útil, leer un mapa, entender el viento, reconocer riesgos y volver a casa sin dejar un desastre detrás.

También es disfrutar de las cosas pequeñas:

una comida sencilla al aire libre; una ruta corta; una noche bajo tarp donde sea legal; un café en mitad del monte; una herramienta bien elegida; una mochila que no te destroza la espalda; o la satisfacción de resolver un problema con cuatro cosas.

El bushcraft no tiene por qué ser extremo.
No hace falta pasar hambre, dormir mojado o hacer veinte kilómetros con una mochila militar para demostrar nada.
A veces es justo lo contrario: llevar lo justo, saber usarlo y no meterte en líos absurdos.

Lo que no es bushcraft

Bushcraft no es supervivencia de emergencia, aunque comparta habilidades con ella.
La supervivencia suele partir de una situación mala: accidente, pérdida, lesión, aislamiento, frío, calor, falta de agua o cualquier problema serio.
Ahí el objetivo es claro: salir vivo, pedir ayuda, aguantar y minimizar daños.

El bushcraft, en cambio, normalmente es voluntario.
Tú decides salir, eliges equipo, preparas la ruta y vuelves cuando toca.
Por eso no tiene sentido venderlo siempre como si fuéramos comandos detrás de las líneas enemigas.

Bushcraft tampoco es militarismo de escaparate.
No hace falta llenar la mochila de equipo táctico negro, llevar tres cuchillos, cinco linternas, un hacha enorme y una actitud de “yo contra el mundo”.

El monte no necesita que le declaremos la guerra.
Tampoco es hacer daño al entorno.
Cortar árboles vivos porque sí, levantar refugios permanentes sin permiso, dejar restos, hacer fuego donde está prohibido sin necesidad, molestar fauna, entrar en fincas privadas o convertir una salida al campo en una demostración de ego no es bushcraft.

Y tampoco es comprar equipo sin parar.
El material ayuda, claro. A todos nos gustan los cacharritos.(A mi el que más) Pero una mochila llena no sustituye al criterio.
Puedes tener el mejor cuchillo del mercado y no saber preparar una simple comida caliente sin montar un circo.

Imagen 2

Las habilidades básicas

Si tuviera que resumir el bushcraft en habilidades sencillas, hablaría de estas:
Corte
Saber usar cuchillo, sierra o hacha de forma segura y con sentido y cual toca o apañártelas con lo que tienes. No todo se resuelve con
batoning ni todo requiere un filo enorme. Y se corta o se trabaja con una finalidad concreta, lo demás es jugar con cuchillos.
Fuego
Entender combustibles, yesca, seguridad, viento, apagado y saber la normativa. En España esto es delicado, porque muchas veces directamente no se puede hacer fuego. Es decir a veces es mas impórtate saber NO hacerlo.
Refugio
Protegerte del sol, viento, frío o lluvia con tarp, poncho, vivac, tienda o lo que toque según la situación legal y ambiental.
Agua
Transportarla, filtrarla, potabilizarla y, sobre todo, planificarla antes. En Andalucía esto es una prioridad. Sobre todo acercándose el Verano.
Cocina
Comer caliente con medios sencillos: hornillo de gas, alcohol donde sea seguro y legal, comida preparada, cacillo, sartén ligera o sistemas autocalentables y el despreciado bocadillo campero.
Cordaje y reparaciones
Saber hacer unos pocos nudos útiles y arreglar una correa, una funda, una piqueta o una mochila.
Orientación
Mapa, brújula, móvil con batería, rutas descargadas y cabeza. La tecnología no es enemiga del bushcraft. La imprudencia sí.
Observación
Leer el entorno: dónde sopla el viento, por dónde baja el agua, qué ramas están secas, dónde no conviene dormir, qué señales indican calor, frío, tormenta o presencia humana.
Caza , pesca , reconocimiento de plantas y setas.
Son practicas y técnicas que tienen sus propias reglas , reglas, ciencia y aprendizaje, formarían parte del bushcraft por supuesto a mi entender si pero creo que cada una se merecería un capitulo completo y siempre ciñéndose a la legislación vigente.

La gran diferencia: bushcraft no es postureo, es criterio

Una de las cosas que más me gustan del bushcraft bien entendido es que te obliga a pensar. No va de llevar “el equipo definitivo”, porque ese equipo cambia según el lugar, la época del año, la ley, tu forma física y el plan.

No es lo mismo salir en otoño por una zona húmeda del norte que moverte en junio por Andalucía.
No es lo mismo una ruta familiar que un vivac en montaña.
No es lo mismo cocinar en un camping que en una zona forestal en época de alto riesgo.
Y no es lo mismo salir con experiencia que estar empezando.

El buen bushcraft no pregunta:
> “¿Qué puedo hacer para parecer más auténtico?”
Pregunta:
> “¿Qué necesito, qué puedo hacer legalmente, qué impacto voy a dejar y qué riesgos estoy asumiendo?”

Bushcraft moderno en España

Y aquí viene la parte importante: ¿cómo adaptamos todo esto a España? Porque muchas veces copiamos contenidos de Canadá, Reino Unido, Escandinavia o Estados Unidos sin pasarlos por nuestro filtro.

Allí hay territorios enormes, otra cultura de acceso al monte, otras normativas, otros bosques, otros climas y, en muchos casos, más tradición de acampada salvaje legal o tolerada.

En España, y especialmente en Andalucía, la realidad es distinta.
Tenemos veranos secos, riesgo serio de incendios, mucha propiedad privada, espacios naturales protegidos, restricciones de acampada, limitaciones para hacer fuego y una presión humana enorme sobre muchos entornos.

Así que el bushcraft moderno aquí no puede ser simplemente:
> “Me voy al monte a hacer una cabaña y una hoguera.”
Para mí, un bushcraft moderno y sensato en España debería apoyarse en varias ideas.

1. Legalidad y responsabilidad

Antes de salir hay que mirar normativa local, época del año, permisos, zonas autorizadas y restricciones. No es romántico, pero evita multas, incendios y problemas.

2. Fuego mínimo o fuego cero

En muchos casos lo más responsable será usar hornillo solo donde esté permitido, comida fría, comida autocalentable o cocinar en camping, parcela privada autorizada o zona habilitada.

La hoguera queda muy bonita en vídeo, y soy el primero que le encanta y admito que siendo chaval mas de una hice pero según el lugar y época puede ser una barbaridad.

3. Bajo impacto

Nada de construir refugios permanentes (salvo en tu terreno), cortar verde, dejar cuerdas, clavos, basura, latas, colillas o restos de comida. Entrar, disfrutar y salir dejando el sitio igual o mejor.

4. Rutas realistas

No hace falta irse a hacer el héroe. Una salida de día, una ruta corta, una práctica de nudos, una comida con hornillo, una prueba de mochila o una noche legal en camping también pueden ser bushcraft, si te lo montas bien y si hay aprendizaje.

5. Equipo sencillo y útil

Cuchillo (o una navaja) , sierra pequeña si procede, botiquín, agua, frontal, mapa o GPS, ropa adecuada, manta térmica, cordino, hornillo, cacillo y sentido común. Menos romanticismo aunque mate a la fantasía pero más utilidad.

6. Cultura local

En vez de copiarlo todo de fuera, podemos recuperar conocimientos nuestros:
esparto; navaja; zurrón; manta; cocina campera; orientación por caminos; uso tradicional del monte; pastoreo; pesca; setas donde se pueda y con expertos de la mano; plantas reconocibles con seguridad; y oficios rurales.

El bushcraft de salón también cuenta

Yo uso el nombre Survivalistas de Salón con cierta guasa, pero cada vez me parece más honesto. No todos vivimos en Alaska. No todos podemos desaparecer tres días en un bosque. Algunos tenemos trabajo, familia, barriga, poco tiempo y montes regulados.

Pero eso no significa que no podamos aprender.
Podemos practicar en una parcela, en una salida corta, en un camping, en una ruta de mañana, en la playa en invierno, en una zona recreativa cuando sea legal, o incluso en casa preparando equipo, reparando una funda, comparando linternas o montando una mochila más sensata.

El bushcraft no empieza cuando te pierdes en mitad de la nada. Empieza cuando tienes interés en aprender. Cuando entiendes mejor tus herramientas, tu entorno y tus límites.

Conclusión

Bushcraft no es disfrazarse de trampero. No es hacer fuego donde no se debe y sin motivo real. No es comprar cuchillos como si fueran cromos. No es jugar a la supervivencia poniendo en riesgo el monte.

Bushcraft es conocimiento práctico.
Es autonomía razonable.
Es aprender a estar fuera con menos dependencia, más respeto y más cabeza.
En España, el bushcraft moderno tiene que ser más humilde, más legalista y más adaptado al clima.
Quizá menos hoguera y más hornillo.
Menos cabaña y más tarp.
Menos fantasía de frontera y más cultura rural.
Menos “mírame sobrevivir” y más “mira, esto funciona y no he destrozado nada”.

Y si al final volvemos a casa con la mochila un poco más ligera, una habilidad nueva, una comida sencilla disfrutada al aire libre y el monte exactamente como estaba, para mí eso ya es una victoria.

Si llegaste hasta aquí, gracias.
Un saludo a Todos, Migue

Fuentes y referencias básicas

Oxford English Dictionary — entrada histórica del término bushcraft. Collins Dictionary — definición general de bushcraft. Mors Kochanski — Bushcraft: Outdoor Skills and Wilderness Survival. Horace Kephart — Camping and Woodcraft. Ray Mears / Woodlore — divulgación moderna del bushcraft.

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